
Desde los albores de Internet, cuando apenas se empezaban a vislumbrar las posibilidades y la revolución que la Red de redes supondría tanto en la comunicación como en las relaciones sociales, o en el acceso a la información, ya se estableció un protocolo de conducta que se denominó Netiquette.
Netiquette (“Net”, Red, y “etiquette”, etiqueta, protocolo), y que abarcaba una serie de normas de cortesía o consejos para comportarse cuando utilizamos Internet e interactuamos con otras personas.
Este decálogo de buenas maneras ha cambiado también con la generalización del uso de Internet. Actualmente el 85% de los niños entre 10 y 15 años emplean Internet, lo que hace aún más importante disponer de algunas pautas o reglas para comportarnos básicamente en aquellos servicios en los que, de alguna forma, tenemos contacto con nuestros semejantes, desde la información que introducimos en una página Web para que sea leída por otras personas, hasta Servicio de Correo (E-mail), Servicios de noticias (News) y listas de distribución (Maillists), Servicio de Chat, Foros de debate, Participación en Blogs, Redes sociales, Juegos en red, etc.
Al enfrentarnos con algo tan abstracto como el “Buen uso de Internet“, nos encontramos con la dificultad de consensuar diferentes normas de estilo, de tolerancia, de protección de nuestra intimidad o, simplemente, de buen gusto al tratar con los otros internautas. A todo ello, habrá que sumar las diferencias culturales y la pluralidad y diversidad de las personas que hoy en día acceden regularmente a Internet. Esta complejidad es, en gran parte, la responsable de que el “buen uso de Internet” quede reducido al uso responsable y al sentido común de cada usuario.
Para un buen uso de internet hay que educar a las personas, hay que llevar una serie de pautas sobre buenas prácticas en la red hasta las escuelas y las familias, que los niños aprendan los riesgos y las ventajas de su empleo, que exista una orientación básica sobre cómo navegar y cómo comportarse con el resto de usuarios. El buen uso de Internet no debe verse únicamente como un modo de restringir la libertad, de limitar la capacidad de expresión de los internautas, sino un modo de conciliar diferencias, de superar barreras, de mejorar la comunicación y proteger nuestra intimidad.








Como indica el artículo es tarea de las escuelas y de las familias el educar en el buen uso de internet. Pero parece que unos y otros lo dejan de lado, pendientes de otras cosas, puede que sea porque no llegan a ver realmente lo importante que es el tema?
Está claro que Internet es un medio muy útil, pero al mismo tiempo “peligroso”. Es evidente que todo aquel que utilice Internet debe conocer las normas de uso y las formas de proceder, y aprovechar todas las ventajas que ofrece de forma responsable, pero tanto aquí como en otros ámbitos, creo que todo depende de la ética y de la conciencia de cada uno.
Está claro que el mejor protocolo de conducta en la Red es la educación y el respeto por los demás y sus ideas. Esto depende en gran parte de los padres y de las escuelas, aunque ahora no corren buenos tiempos.
Todos deberíamos hacer un esfuerzo para mejorar este aspecto de la comunicación en la Red.