
El número de alumnos que participan en cursos e-learning ha crecido en los últimos años debido a las ventajas que ofrece esta modalidad formativa. Sin embargo, a pesar de ser una elección por la que apuestan los alumnos, el grado de abandono en el aprendizaje es muy elevado.
El trabajador actual está cada vez más concienciado de que la formación es necesaria para mantener la calidad de los servicios y su grado de profesionalización. Por ello podría extrañar que abandone un curso e-learning que, además de otras ventajas, es gratuito.
Al hablar de abandono nos referimos a alumnos que inician un curso y que no lo llegan a finalizar con éxito. Sin embargo, deberíamos tener en cuenta también el elevado número de alumnos que manifiestan su voluntad de realizar un curso y, después de ser incluidos en una acción formativa, no llegan a iniciarlo.
Hemos tratado en este blog de formación las causas de abandono intrínsecas al modelo de formación, en el artículo Buenas practicas para evitar el abandono en un curso on line. En él las clasificamos en: aspectos tecnológicos, metodológicos, de diseño de curso y personales.
Salvados los primeros y contando con una oferta formativa de calidad, los aspectos personales van a ser los fundamentales, en mi opinión, para que el alumno abandone un curso.
La clave de la desmotivación del alumno en la formación e-learning, a mi entender, no está tanto en factores tecnológicos o específicos de esta modalidad, como en la concepción del modelo didáctico y en aspectos de carácter más psicológico, comunicativo o emotivo.
Puede ser que no sea el momento adecuado para iniciar un curso, puede ser que el alumno tenga mucho trabajo…. pero si la comunicación con el tutor es la adecuada, si éste es creativo y llega a motivarle conseguirá que salve las barreras para finalizar con éxito el curso.
Al fin y al cabo parece que la enseñanza e-learning no tiene unos problemas diferentes a la enseñanza en general. Realmente la responsabilidad de la buena marcha recae básicamente en los formadores, ¿es esto justo?, ¿ no debería el alumno responsabilizarse más ante una formación que se financia con fondos públicos?. Quizá en el término medio encontremos la respuesta.
Nieves Chaveli Donet
Coordinadora Plan FIP








Para mi es importante elegir un curso dinámico y con el que pueda interactuar,si el curso no consigue transmitir el conocimiento necesario que me ofrezca valor añadido al tiempo que voy a utilizar, seguramente no encuentre la suficiente motivación para la finalización de mismo y por eso creo que cuando nos comprometernos con este tipo de aprendizaje, debemos buscar cursos que sean de calidad, y asi poder responsabilizarme del termino de mis cursos.
Está claro que los principales factores que influyen en que los alumnos no abandonen son los pedagógicos y la calidad de los curso(interactivos,atractivos,ejercicios y sobre todo la calidad del contenido). También es muy importante la actitud del tutor, que deba hacer que los alumnos se sientan apoyados en todo momento y que cualquier duda que tengan sea resuelta.
También tiene su importancia la gratuidad de los cursos que hace que los alumnos ante cualquier contratiempo abandonen, sin darse cuenta de la oportunidad que están perdiendo y el perjuicio que hacen a las empresas de formación.
Esta claro que gracias a las nuevas tecnologías, tenemos todo mucho mas accesible, incluida la formación y es una pena que no provechemos lo suficiente esta oportunidad que tenemos para formarnos, bien sea por dejadez, o por desconocimiento.
En mi opinion la razón por lo que los alumnos abandonan es por su falta de organización y responsabilidad, es decir el alumno es el que se interesa por el curso, el que se compromete a su finalidad, etc… no me parece nada responsable que luego a la hora de la verdad decida abandonar. Así como, enseguida acaba agobiándose, tienes la fecha de inicio y la fecha fin, organízate desde el principio y así verás como acabas y realizas el curso perfectamente.
Lo que yo he comprobado, es que las personas que accedemos a estos cursos tenemos poca formación académica, no estamos familiarizados con la persistencia y el sacrificio que supone estar centrados durante una hora o dos, un universitario lleva varios años haciendo lo mismo, que es: sentarse todos los días a estudiar y para ellos es una costumbre, al igual que para los que no estudiamos pero hemos trabajado toda la vida, nuestra costumbre es madrugar, aguantar al jefe y a los compañeros, llegar a casa y seguir haciendo otros trabajos etc… creo que la cuestión es “ESTAR O NO ACOSTUMBRADOS”.
Creo que el universitario que comienza a trabajar también tiraría la toalla, pero no puede porque perdería el sueldo.
Es muy fácil decir que el profe tiene la culpa jeje… siempre igual desde que somos peques !ya!…
¿Qué pasa con el sacrificio, puede que no estemos acostumbrados pero hay que hacerlos.